miércoles, 3 de febrero de 2016

CERVANTES,

 ¿FEMINISTA O PROXENETA?




Te doy la bienvenida a mi nuevo blog, mellizo de ese otro que quizá ya conozcas, "El viento de mis velas". ¿Y por qué dos blogs y no todo en uno?, te podrías preguntar. Pues porque la publicación de mi nuevo libro, PARA ESCRIBIR NOVELA HISTÓRICA, en Escribere Editores, merecía abrir esta bitácora. Y las satisfacciones y amigos y seguidores que me ha proporcionado "El viento..." ameritan que no fuese sacrificado en aras de la novedad. Aún guarda lealtad mi corazón. Allí seguiré hablando del siglo XVIII español y de guiris con puñetas y puede que otra vez de café. Aquí te hablaré de secretos y claves de la novela histórica, que es una redundancia, pues los secretos se guardan bajo clave.


Pero mi libro y el género literario al que se lo dedico serán el trampantojo, pues lo que se esconde detrás de esta flamante aventura es una zambullida en los corredores oscuros, en los trasteros y desvanes de la Historia con H mayúscula: a qué olían las calles medievales de Londres, qué pintadas obscenas decoraban los muros de la Suburra imperial, de qué enfermaban reyes y villanos y cómo los curaban, qué se comía en las tabernas del Madrid que gobernaron los Austrias... Si quisieras escribir novela histórica tendrías que saberlo; pero, en realidad, no le hago un guiño a tu vocación, sino a tu curiosidad, primera condición del novelista histórico y de cualquiera que no pretenda pasar por la vida como un espectro de los Campos de Asfódelos del Hades. Sí, también habrá mitología en este blog.

Para empezar, voy a aprovechar este rácano año cervantino que acaba de empezar pero que ya se diluye entre corrupciones, vacío de gobierno y amenaza de nuevas elecciones... ¡Será por dinero!. Hace un siglo, en 1916, tampoco se celebró la efeméride, pues Europa estaba en guerra. Creo que no es la envidia el mayor de nuestros pecados, sino la mezquindad. Y en este cuarto centenario de la muerte del Fénix de los Ingenios estamos siendo mezquinos con mucha generosidad.


Reconstrucción fisionómica de Cervantes
por el pintor Alejandro Cabeza.

Una de las primeras recomendaciones que te hago en mi nuevo libro, Para escribir novela histórica, es que no cargues a tus personajes con imperativos ideológicos actuales. No es porque lo diga yo, también lo dice María Antonia de Miquel, prestigiosa directora editorial: 
"Hoy en día, casi todos compartimos una serie de valores: la igualdad entre hombres y mujeres, la condena del racismo […] Pero no siempre fue así. […] No hay que olvidar, por tanto, que los personajes son personas de su tiempo, no del nuestro. Y que deben pensar como lo hacen sus contemporáneos. Evita juzgarlos con el rasero de la corrección política o convertirlos en adelantados a su época".
Pues bien, hace un año, el escritor Juan Eslava Galán calificó a Cervantes de protofeminista durante la presentación de una de las escasas novelas al hilo del cuarto centenario de la muerte de don Miguel: "Misterioso asesinato en casa de Cervantes".


No tomo partido, pero te doy datos; como novelista histórico es lo segundo que necesitarás tras una buena idea. Ahí voy...

Para empezar, Miguel de Cervantes sedujo y abandonó a dos mujeres. Que se sepa. La primera fue una dama de la virreinal ciudad de Nápoles, varadero y vertedero de las galeras españolas del Mediterráneo y de sus Tercios de Mar. Parece que ella tuvo un hijo de Cervantes en 1575,  al que Miguel nunca conoció ni reconoció. No quita para que, en sus últimos años, presa quizá de la nostalgia y el remordimiento, lo invocara en el capítulo VIII de Viaje del Parnaso con el nombre de Promontorio:
"Llegóse en esto a mí disimulado/un mi amigo, llamado Promontorio,/mancebo en días,/pero gran soldado [...] Mi amigo tiernamente me abrazaba,/y, con tenerme entre sus brazos, dijo/que del estar yo allí mucho dudaba;/llamóme padre, y yo llaméle hijo".
A su madre la llama, poéticamente, Silena. De ser cierto este episodio, ocurrió poco antes de que Cervantes fuera apresado por piratas berberiscos y esclavizado en Argel.Tras su liberación en 1580, el escritor se enreda con una mesonera madrileña, Ana de Villafranca, casada con Alonso Rodríguez. De aquel adulterio nació en 1584 una niña, Isabel.

Cervantes abandonó a la mesonera tras su embarazo y se casó con una vecina acomodada de Esquivias, Catalina de Salazar. El escritor era casi veinte años mayor que ella y pudo ser una boda conveniente, pues la esposa tenía más hacienda que el marido. Ya sabemos que, por lo general, Cervantes siempre tuvo más aire que otra cosa en la faltriquera. El matrimonio, tras muchos años de irregular convivencia sin hijos, terminó por separarse.



A Isabel, su hija bastarda, no la reconoció hasta que la mocita cumplió catorce años. Aun así, lo hizo a través de su hermana Magdalena, puede que por miedo a la reacción de Catalina. El apaño incluía que Magdalena tomase a su sobrina de criada. Aparte, y en primera instancia, no le dio el apellido Cervantes, sino el de Saavedra, que Miguel adoptó al volver de Argel y que no era el de su madre, Leonor de Cortinas. 

Parte de las rentas que entraron en las casas de Miguel, ya fuese en Madrid o en Valladolid, eran de sus hermanas Andrea y Magdalena, llamadas "las Cervantas", que vivieron de la costura y de sus amancebamientos, algunos convertidos en litigios "por incumplimiento de promesa". En el mote quedaban incluidas la hija ilegítima de Andrea, llamada Costanza, e Isabel. Esta siguió la línea de sus tías: viuda de su primer marido, volvió a casarse con un hombre que consintió en que ella tuviese amante.

Nadie se atreve a afirmar que las Cervantas vivieran de la mancebía, pero esa sombra sobrevuela a un hombre que, en este caso, podría ser acusado de proxenetismo. Conste que yo tampoco lo digo, no quiero ser víctima de algún forofo cervantista. En todo caso, no le restaría un ápice de genialidad al Quijote. 

Miguel tuvo otra hermana, Luisa, que tomó los votos de carmelita muy joven y que llegó a ser priora. A Magdalena y Andrea se las quiere tomar hoy como estandarte del feminismo a ultranza, igual que a su hermano: a ellas por vivir sin hombres, aunque vivieran de ellos, y a él por liberal. Es lo que se llama arrimar el ascua a la sardina de cada cual, pues al Príncipe de los Ingenios también se le han puesto altares como hebreo perseguido, homosexual entre líneas o culmen de las letras catalanas independentistas.

En fin, que si quieres escribir novela histórica, cálzate las botas recias de tus personajes, aunque te hagan callos, y no quieras encajarles tus zapatillas de runner... Ya, ¿pero Cervantes era feminista o no lo era? Tú verás, yo aún no había nacido. ¿Y por qué Eslava Galán lo afirma? Te respondo con una pregunta, no, con tres: ¿Sabías que las mujeres son el público lector mayoritario en este país? ¿Sabes que, a todo trance, las editoriales buscan novelas con protagonistas femeninas? ¿Te he respondido?

Espero que me acompañes a partir de ahora en esta nueva peripecia. Os doy la bienvenida, a ti y a tu curiosidad.


¿Quieres plasmar tus historias en la Historia? Pues permite que te recomiende Para escribir novela histórica:



12 comentarios:

  1. ¡Aquí llegamos mi curiosidad y yo! No porque ni ella ni yo aspiremos a escribir novela histórica, algo que nos viene grande por partida doble (como novela y como histórica) sino por el placer de leerte y aprender.
    Comparto lo que dices acerca de calzarse las botas de los personajes, aunque hagan callos: algo que conviene recordar en estos tiempos del cursilísimo "políticamente correcto". Bueno, qué narices, comparto todo lo que comentas.
    Enhorabuena por el nuevo blog, el nuevo libro, todos los proyectos en marcha y... oye, qué loco, ¿no? ¡Pásame la fórmula para añadir horas a los días!
    Muchísima suerte, muchísima fuerza, muchísimo éxito y... ¡muchísimos abrazos, José Juan!

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    1. La fórmula es sencilla, Carmen: poder estar desempleado, pero no parado. El mundo de la tele está fatal para los que no somos becarios; o para los que decidimos apartarnos de él. Por cierto, enhorabuena a ti también (hoy tendré tu libro). Muchísimas gracias, mucho éxito también para ti... ¡Y un abrazo de dimensiones históricas!

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  2. Hago mías las palabras de Carmen Pinedo,!Aquí llegamos mi curiosidad y yo!, no aspiro a escribir tendría que volver a nacer, pero si a leer todo aquello que satisfaga mi curiosidad, y poder disfrutar de vuestros conocimientos, para cubrir la necesidad de aprender cada día.
    Mucho éxito a ambos con vuestros libros y dar las gracias por lo magnífico que me resultan vuestros blogs. Un abrazo

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    1. Muchas gracias a ti, Esperanza. ¿Qué sería de nosotros sin la curiosidad por saber más? Eres muy bienvenida. Un abrazo.

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  3. Esta es la mejor noticia, con diferencia, que he recibido en este año. Tenerte en dos blogs es como al niño que le preguntan si quiere más a mamá o a papá. A los dos!!! Gracias, mil gracias por dedicar tu tiempo a sacarme de la más profunda ignorancia.
    ¿Que si quiero escribir novela histórica? Qué más quisiera yo! Es uno de mis géneros preferidos, sino el que más, sin duda. Y ya ves, como me descuide un poco ni a lectora llego.
    Pero como me puede la curiosidad, te seré fiel. Prometo estar aquí en cada entrada y leer, aprender, empaparme de todo lo que sabes, que es mucho.
    De nuevo gracias y miles de abrazos.

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    1. ¡Ja, ja, ja! Me parto contigo: "¿A papá o a mamá?", qué bueno. La verdad es que todos aprendemos mucho, porque mucho de lo que os cuento lo aprendo yo al investigar para cada entrada. Muchas gracias, Elisenda, y muchos, muchos abrazos.

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  4. Bueno, recién salida del cine, ¡¡me he enterado!! ¡¡Un nuevo blog del amigo José Juan!! Y con la historia, no con minúscula, sino sin "H". Me encanta.
    Ya estoy con tu libro y me está resultando muy interesante y, encima, ameno, hasta divertido diría yo. No creo que nunca escriba una novela, ni histórica, ni de ningún género, pero si algún día me atreviera, ten por segura que usaría tu libro como si de un recetario de cocina se tratara (poniéndole imaginación, como hago con las recetas.
    Hablando de Cervantes y su aniversario, quedaremos flipados de los saraos que montarán en Albión con el de Shakespeare que murió el mismo día del mismo año, pero para su felicidad lo hizo en un lugar que le iba a apreciar. Aquí, primero perdemos su cadáver y ahora toda nuestra generosidad, como bien dices, le usamos en repartir mezquindad. País...
    Ahora mismo pongo este blog en el mío dentro de los blogs amigos y seguidos.
    Un beso enorme.

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    1. Muchas, muchas gracias, Rosa. Y sí, es tristísimo, y envidiable, lo que los ingleses sienten por su gente ilustre. Daría mucha pena si no diera aún más rabia. Un besazo.

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  5. Mi más sincera enhorabuena y como dicen en el mundo del teatro: "mucha mierda". Estoy convencida de que será otro éxito que formará parte de la lista de los ya obtenidos. ¡Mecachis con Cervantes!Ojalá pudiera recuperar sus huesos y materializarse en esta época. Creo que escribiría en más de un periódico sus editoriales por boca de don Quijote, Sancho o la suya propia.¡Todo un personaje aunque hayan pasado muchos años desde que paso a mejor vida!

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    1. ¡Qué bonita idea, Carmela! Cuánto ganaríamos con Cervantes en los periódicos. Muchas gracias por tus deseos y tu ánimo. Un saludo cordial.

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  6. Hola José Juan,
    La historia tiene un punto de trascendencia importante en los hechos del pasado, por ello el legado histórico es tan importante que se conserve en papel para nuevamente ser reeditado y además reestudiado si es necesario. La novela histórica tiene su parte de realidad y también de ficción, claro está. Eso la convierte en un género sumamente atractivo, y por partida doble. Creo que me gustarán mucho tus orientaciones y tus posts, aunque no creo que me decante jamás por escribir novela histórica, os lo dejo a vosotros, los expertos. Aunque estoy escribiendo mi primer borrador de novela corta, ¡mamma mía, qué miedo tengo! y qué atrevida soy!S
    Me ha encantado conocer datos no oficiales, al menos, no tan conocidos de la vida personal de Cervantes.
    Te felicito por este nuevo espacio y sobre todo, por tu último libro, espero que todo vaya estupendamente bien y tengas muchos éxitos.

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    1. Muchas gracias, Marisa, tus comentarios siempre son bienvenidos. Todos hemos empezado nuestras novelas gracias a un atrevimiento mezclado con algo de miedo, nadie nace enseñado. Te felicito por esa nueva aventura y te deseo mucho éxito. Gracias, un beso.

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